Habrá Paz para los malvados

ImageEste año, el Premio Nobel de la Paz le fue concedido a la UE. La razón: contribuir durante seis décadas a la paz, la reconciliación, la democracia y los derechos humanos. Debe existir cierta arbitrariedad al considerar estos conceptos, pues no es justo decir que Europa lleva 60 años esforzándose por la paz cuando el año pasado apoyó un ataque a Libia, contribuyendo, además, con soldados. Se decía entonces que se hacía con el fin garantizar la democracia. A mí que me llamen loco, pero en la UE, los ciudadanos sólo elegimos directamente a los miembros del Parlamento Europeo. Aunque siempre habrá quien diga que cuando elegimos un representante, le otorgamos potestad para que haga lo que quiera durante su mandato. Así son los tertulianos de la tele.

En lo que a paz compete, también se deberían tener en cuenta los 60 años que llevan los eternos pacifistas permitiendo a Israel hacer lo que le plazca en Oriente Medio.

Por otra parte, debemos asumir que nunca se ha tenido buen tino a la hora de repartir este galardón. Sin ir más lejos, en el año 2009, le fue otorgado a Barack Obama, y todavía no ha demostrado por qué. Sugiero: “al programa electoral más ilusionante del S.XXI”. Unos años antes, en 2001, fue la ONU la organización galardonada con este premio, también con la paz como coartada. Sin embargo es curioso que desde que existe la ONU no han sido pocas las guerras habidas en el mundo; si bien es cierto que en ellas ya no peligran las ciudades de las potencias. Sudamérica o Asia no han tenido paz.

Hay más. Porque el caso que más llama mi atención es el de Henry Kissinger en 1973, Secretario de Estado en Estados Unidos durante buena parte de la década de los 70. Un tipo que contribuyó al ascenso al poder de Pinochet, y patrocinado varios Golpes de Estado en Latinoamérica. El pretexto para entregárselo fue la firma del Tratado de París, que supondría el final de la Guerra de Vietnam, si bien tenía que compartirlo con Lê Đức Thọ, su homólogo vietnamita. Poco después de firmar el Tratado que le dio el Nobel, ordenó bombardear Laos y Camboya.

Dado que los individuos posmodernos somos, generalmente, unos bonitos contenedores vacíos de contenido, seguramente darán más que hablar las “injusticias” que se produzcan al entregar el Óscar o el Balón de Oro. Así que, es posible que algún año le den a Hitler un Nóbel por haber estado cerca de evitar el conflicto árabe-israelí. ¿O fue el causante? El caso es que si fuera conveniente se lo darían. ¿Alguien se olvida de que la UE está perdiendo su buena reputación?

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OCDE / O-B-D-C

Estupidez

Anteriormente ya había citado a Einstein con su definición de la locura: “hacer lo mismo una y otra vez, esperando obtener diferentes resultados.” Hoy voy a tener que recurrir de nuevo a él, y es que también dijo “Sólo hay dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana. Y no estoy tan seguro de la primera.”

La OCDE, cuyas siglas significan Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, también llamado club de los países ricos. Y que yo llamaría “somos ricos y jodemos a los que no lo son (pobres queda muy feo).” Bien, la OCDE ha propuesto que en España se aplique el IVA del 21% a más productos de los que se hace ahora, bajar las pensiones, eliminar las deducciones por vivienda. Todo relacionado con nuestra pasta, pero no es ese “nuestra” de Hacienda somos todos, sino la “nuestra” de nuestro bolsillo. Vamos, un robo. Un desfalco.

La medida estrella es la de abaratar más el despido. Es algo que despierta mucho mi curiosidad, pues quizá acabemos pagando nosotros cuando nos despidan. Y estoy seguro de que a algún economista, político o tertuliano se le ocurre algún argumento que parezca lógico y con el que seguramente tragaremos. Como ese de que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, o ese de que la deuda es por culpa de los coches oficiales.

Hay un señor en la OCDE que se llama Ángel Gurría, que es su Secretario General, y que como su nombre lleva dos acentos tiene que dar la nota. Este señor admitió que el dinero que valen los recortes que hace el gobierno es un múltiplo de lo que se inyecta en los bancos. Para entendernos, que el dinero que quitan de escuelas, hospitales, etc. se lo chutan los ricos. No sé si para esta droga la mejor medicina sería la metadona o el jarabe de palo.

Siguiendo con Ángel, quien por cierto casi es tocayo de Angela Merkel: le parece estupendo y “celebra” que se haya abordado de frente el problema del sector financiero. La forma de abordar de frente el problema del sector financiero ha sido sumir a Grecia en la miseria, arrastrando a más países mediterráneos en el incansable efecto dominó. ¿Casualidad que los compradores sean de Centro Europa? Como decía, Ángel y Angela se parecen mucho.

En definitiva, no está claro si es Gurría quien practica la estupidez de la que hablaba Einstein, o si somos las masas, silenciosas y pasivas.