Ver para creer

Últimamente no paro de escuchar la palabra recortes. Aparece en los telediarios, en la prensa, en la radio, en boca de políticos y de algún ciudadano –ya en peligro de extinción– interesado por la actualidad política, económica y social.

A nadie le gustan los recortes, si éstos les afectan directamente. Si echamos un ojo a nuestro país vecino, descubriremos que el panorama no es alentador : 20€ es la suma que tendra que desembolsar un portugués cada vez que quiera ir a urgencias, aparte de esto, un portugués que sea despedido de su trabajo, será compensado de ahora en adelante con la friolera de entre ocho y doce días por año trabajado. Aquel que se sume al 12% de parados portugueses dentro de poco tendrá difícil hacer frente a una urgencia.

Por otra parte, en 2009 asistimos como meros observadores al rescate bancario, realizado por el gobierno mediante el FROB. Me parece un tanto paradójico que tengamos que prestar        –quizá sea un regalo, no estoy seguro– dinero público, nuestro dinero, a entidades que nos prestan a nosotros, en muchos casos, de forma abusiva. Hoy parece ser que hay que recapitalizar a estas entidades. La primera partida se debió a sus propios excesos, la nueva es debida a la deuda contraída por los Estados –a causa de los excesos primeros–.

Nuestro presidente, don Mariano, dice que reducir, como mínimo, unos 16.500 millones en 2012. Eso sí, no se sabe de dónde. Ya nos iremos enterando. Se siente son malos tiempos para los impacientes. A pesar de todo, leo que los Bancos Centrales de los países europeos deberán aportar aproximadamente 14.500 millones al FMI para crear un fondo de rescate «por si las mosas». No sé si podríamos ahorrarnos esto. Supongo que no. El Euro, la estabilidad, la confianza… son muy importantes. Creo que las personas ocupamos la cuarta plaza en este ránking, pero no me hagáis mucho caso.

Volviendo al tema me pregunto ¿qué va a suponer este ajuste exactamente? Sólo sé que las medidas tomadas hasta ahora no han mejorado la situación. Véase abaratamiento del despido, la reducción de asalariados en el funcionariado o la congelación de las pensiones. Así, el paro sigue aumentando y la tasa ya supera el 20%. Las desigualdades son mayores cada día y dudo mucho de que fueran mayores en otro momento histórico. Además los índices de pobreza están viéndose incrementados. Veo muy lejano –y poco posible- que podamos cumplir con los Objetivos del Milenio para 2015, de los cuales el primero es Erradicar la pobreza extrema y el hambre.Una posible solución al problema es prorrogar la fecha límite para el cumplimiento de dichos objetivos; como si de la deuda de un banco se tratara. Quien dice banco dice club de fútbol. Porque lo que es a particulares… nanai de la China.

A pesar de todo, la Navidad ya está aquí. Y siendo fieles al espíritu navideño nos dedicaremos a consumir. Que a nadie se le ocurra protestar. Por lo menos durante esta época tenemos una excusa, aunque vana. Lo malo es que tampoco habrá movilizaciones tras el 7 de enero. ¿Apostamos? ¿Apestamos? Yo diría que lo segundo. Tal y como se dice en una conocida novela de Chuck Palahniuk: “somos la mierda cantante y danzante del mundo.”

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Motivación

Alguien llega a su casa, lee la versión digital de un periódico -no es alentador-, enciende el televisor -no le gusta nada de lo que ve-, decide leer un libro -aquí parece que hay más calidad-. Leer algo escrito por alguien de forma independiente es auténtico, es original. Es verdadero.

¿Matar el tiempo? No. ¿Decir lo que uno piensa libremente? Sí.

Dar una opinión razonada de un entorno. Pensar lo que ve a su alrededor, digerirlo y expresarlo. Buscar y encontrar algo que logre entreteneros, que os haga pensar. Pensar nos hará libres.

¿Objetivos? Descargar(me). Ni más ni menos. Sacar lo que hay dentro, compartirlo, expresarlo. Provocar reacciones, buscar sensaciones, buscar soluciones.

Motivación es el porqué de este texto y de los que vendrán.